Las hijas del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero tendrán que comparecer como investigadas en el llamado caso Plus Ultra, luego de que el juez responsable de la instrucción resolviera incorporarlas al proceso por las actividades de su empresa, Whathefav SL. De acuerdo con las diligencias judiciales, dicha sociedad habría obtenido recursos procedentes de compañías relacionadas con el entramado actualmente bajo examen.
La investigación indica que una de las compañías implicadas en el caso, Inteligencia Prospectiva, habría pagado una suma considerable por la producción de un vídeo cuya duración no alcanzaba un minuto. Según los datos divulgados, el pago correspondería aproximadamente a 10.000 euros por cada segundo del material audiovisual entregado.
El asunto ha generado debate sobre el valor del trabajo contratado. Durante el programa Espejo Público, el empresario Marcos de Quinto calificó la cifra como desproporcionada en comparación con los precios habituales del sector audiovisual.
Según indicó, la producción de un vídeo con características semejantes, creado a partir de imágenes de archivo o materiales de uso comercial, implicaría un coste muy por debajo del monto señalado en la investigación; además, destacó que las herramientas empleadas para este tipo de tareas suponen un desembolso menor en comparación con el valor del contrato analizado.
El caso permanece en investigación judicial y será la evolución del proceso la que determine las posibles responsabilidades que pudieran desprenderse de los hechos analizados.