Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno, y María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del Partido Popular (PP), comparecieron en la Audiencia Nacional para declarar como testigos en el juicio por la Operación Kitchen. Ambos se alinearon en defensa de Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, quien enfrenta acusaciones por su presunta implicación en una operación para sustraer documentación comprometedora al extesorero del PP, Luis Bárcenas, tras la revelación de la trama Gürtel.
Durante su declaración, Rajoy negó rotundamente las acusaciones de Bárcenas, quien lo señaló como responsable de destruir pruebas relacionadas con la supuesta caja B del PP. El expresidente insistió en que no ordenó ninguna operación ilegal ni tuvo conocimiento de las actividades parapoliciales atribuidas al Ministerio del Interior. También subrayó que la Operación Kitchen, que intentaba localizar el dinero y testaferros de Bárcenas en el extranjero, fue exclusivamente un procedimiento policial, sin interferencias políticas.
Por su parte, María Dolores de Cospedal calificó a Fernández Díaz como un hombre «recto e íntegro» y descartó haber participado en conversaciones para seguir o presionar a Bárcenas. También negó haber tenido conocimiento de la existencia de una operación para recuperar documentos en poder del extesorero. A pesar de que se le permitió abstenerse de responder, Cospedal decidió testificar y destacó que su interacción con el excomisario José Manuel Villarejo, involucrado en varios casos de corrupción, se limitó a preguntas relacionadas con filtraciones a la prensa.
Las acusaciones dirigidas a Fernández Díaz se enmarcan en un expediente más amplio que también alcanza a otros altos cargos, entre ellos Francisco Martínez, exsecretario de Estado de Seguridad. De acuerdo con la Fiscalía, la Operación Kitchen habría empleado fondos reservados del Estado para realizar seguimientos y obtener materiales que pudieran incriminar al partido. El Ministerio Público reclama para Fernández Díaz una condena que podría llegar a 15 años de prisión, además de castigos menores para el resto de los señalados en la causa.
El juicio de la Operación Kitchen examina de cerca las actuaciones de altos cargos del PP durante los años en que la trama Gürtel destapó un esquema de financiación irregular, y las declaraciones de Rajoy y Cospedal apuntalan la defensa de Fernández Díaz en un proceso que sigue generando amplio interés público y renovadas dudas sobre la cultura política de España.
Procedencia: Vozpópuli ([https://www.vozpopuli.com/tribunales/rajoy-y-cospedal-cierran-filas-y-salvan-al-exministro-del-interior-por-la-operacion-contra-barcenas.html])